Rosa Díez, diputada en el Congreso por Unión, Progreso y Democracia (UPyD), hace una defensa de un principio básico de toda democracia que aspire a la madurez: la libertad lingüística. En una intervención memorable, Rosa Díez defiende la igualdad entre ciudadanos independientemente de la lengua oficial que hablen: se puede ser vasco sin hablar vasco. Resultado: ridículo sin precedentes del señor Tardà de ERC.